Programa de patios de Primaria del Colegio Peñalvento

20 Mayo 2019
Categorías: 
Primaria

El recreo es el único espacio del centro donde se puede observar cómo actúan los alumnos de forma real, ya que es allí donde disponen de más libertad y donde se relacionan con sus iguales, aflorando su personalidad y sus gustos. Por tanto, se convierte no solo en un espacio donde obtener interesante información, sino en una fuente de conflictos y aprendizajes que debe ser aprovechada.

 

Por ello, desde el Colegio Peñalvento creemos que es necesaria la incorporación a los centros educativos de un proyecto de patios que solucione los problemas, permita mejorar la convivencia, la inclusión de alumnado con necesidades educativas especiales, mejore su organización y les dote de más recursos de ocio, aprendizaje y entretenimiento. El proyecto de patios es un programa que ayuda a organizar el recreo, manteniendo la libertad y autonomía de alumno/a en él. (Sergio Carneros, 2019)

 

De esta forma, el programa de patios del centro se llevará a cabo en todas las etapas de Educación Primaria, con los objetivos de:

 

1. Mejorar la convivencia y la relación entre el alumnado del centro.

2. Mejorar la estética del patio y dotarlo de más recursos.

3. Crear juegos inclusivos que sean de su agrado e interés y en los que pueda

jugar todo el alumnado.

4. Solucionar los conflictos del recreo.

5. Dar mayor participación y responsabilidad al alumnado.

 

Así, aprovechando que los miércoles es el día sin fútbol, lo utilizaremos para que los alumnos jueguen durante los primeros 15 minutos del recreo con toda su clase. Es decir, cada clase tendrá que jugar a un juego que hayan decidido previamente en consenso.

 

Para ello, se creará un panel para organizar las zonas, grupos y juegos.

 

Es importante que se propongan juegos con los que los alumnos estén muy familiarizados y sepan jugar de manera autónoma sin gran intervención por parte del adulto. Por este motivo, consideramos fundamental la colaboración de los profesores de educación física, ya que en sus sesiones se destinan actividades al juego en equipo.

 

Por otro lado, se creará la figura del Mediador o Peace Maker, estableciéndose dos alumnos por clase encargados de intentar solucionar los conflictos que surjan en el patio. Para ello, se les proporcionará un cuaderno en el que tendrán que apuntar el conflicto, las partes implicadas y el acuerdo o solución a la que se ha llegado; y en el caso de que no se consiga llegar a un acuerdo, también se encargarán de ponerlo en conocimiento del tutor.

 

Cambiarán de mediadores cada cierto tiempo, ya que los alumnos deben de recurrir a ellos cuando ocurran conflictos. De esta manera, no damos opción a que los alumnos puedan cansarse del cargo y a su vez damos oportunidad a que varios alumnos se sientan responsables de generar buen clima en el aula e imprescindibles a la hora de resolver conflictos.

 

En cuanto al profesorado que vigila el patio, deberá, como hasta ahora, velar por la seguridad del alumnado. Los únicos cambios que aparecerán serán que el docente tenga que conocer las zonas de juegos y las normas del proyecto para hacer que se cumplan.

 

La experiencia demuestra que con este proyecto surgen menos conflictos y problemas en el patio. Además, es importante que el profesorado lo fomente en su aula y en el patio, de manera que el alumnado se motive, participe y se organice adecuadamente. (Sergio Carneros, 2019)